Educando a Roma.

Un pedagogo enseña los clásicos a dos de sus discípulos.

A la hora de afrontar cómo era la educación en la antigua Roma hay que establecer varios puntos que hay que tener en cuenta. Por una parte, dividir la Educación en Roma en tres periodos, respondiendo a los cambios profundos del propio sistema; antes de la conquista de Grecia, durante República-Alto Imperio, y por último, el Bajo Imperio. A la vez, hay que diferenciar qué Educación recibía cada romano y romana. Las clases bajas podían llegar a recibir una educación básica (saber leer, escribir y nociones religiosas-políticas), mientras que las clases más acomodada podían avanzar en sus estudios, aprendiendo las artes políticas y los asuntos militares en puestos de mando. La realidad, como siempre hemos defendido en La RomaPedia, es bastante más compleja y llena de matices. Gracias al método lectivo de copiar y comentar las obras clásicas y las leyes, muchas de estas fuentes han llegado hasta nuestros días, mientras que los originales se han perdido,
posiblemente para siempre.

En el primer periodo la educación en Roma se vanagloriaba de ser básica, los jóvenes aprendían a escribir, a leer, y las costumbres romanas (Mos Maiorum), generalmente en el ámbito familiar, y al cuidado de la madre hasta los siete años, edad con la que se hará cargo el pater familias – en el caso de los varones – a quien acompañará en su día a día y aprendían observando sus hábitos, sus comportamientos. De esta forma, el propio sistema educativo – como todos los sistemas educativos – imponía una continuidad de la forma de vida romana. El hijo de campesino, aprendía el oficio de campesino – con excepciones – y el hijo de senador, aprendía a moverse por el foro, aprendía las leyes y las reglas políticas. A los diecisiete años, el niño viste la toga viril, marcando su paso a la adultez, e iniciando su nueva etapa de aprendizaje en el ejército.

Tabula Ceratae (Tablas de Cera) eran usadas para anotar por su comodidad para borrar lo escrito.

La conquista de Grecia, en el siglo III a.C cambió la propia fisionomía sistémica de la República. No quiere decir que los romanos no hubieran tenido ya contacto con la cultura griega, si no que el desembarco en la ciudad de pedagogos griegos (esclavos en su mayoría), provocó una fuerte influencia en todos los ámbitos (La influencia de pensadores y filósofos griegos fue tal que el Senado llegó a legislar su expulsión en el 160 a.C.). Las deslumbrantes ciudades griegas asombraron a los castizos romanos que venían de una ciudad de barro y madera, con poca piedra y menos mármol. Es el inicio de la helenización profunda de Roma, la invención de leyendas que uniesen la nueva capital del mundo con un supuesto pasado griego, y la adaptación religiosa, que no fue total, pero sí es la parte que más ha trascendido (posiblemente porque es la más comentada en las fuentes antiguas). La Educación comienza a tomar importancia para toda la población, se empiezan a crear con más o menos éxito espacios educativos, sin un sistema claro y definido. Cualquier lugar, aunque no esté delimitado o preparado, sirve como lugar de aprendizaje Las clases acomodadas se preocupan para que sus hijos aprendan literatura, griego y oratoria (muy importante para la carrera política, el Cursus Honorum). Muchas familias ricas optaban por comprar un pedagogo propio que se ocupara de la educación de sus hijos, o, en ocasiones, junto a los hijos de otras familias ricas amigas. Pese a todo, se mantuvo la tradición romana de aprender copiando los comportamientos de los padres; de este modo el hijo del senador seguía acompañando a este en el foro, en las charlas con otros senadores, y comentando en privado las dudas e impresiones que tiene.

Estatua de un Grammaticus. Léase la inscripción.

En el Bajo Imperio la Educación era una cuestión de estado definitivamente, y se convirtió – con matices – en un servicio público. Muchos emperadores y las élites locales se preocupaban de facilitar la educación a la mayor parte de la población; se establecen precios para los distintos encargados de la educación, se construyen edificios específicos (una especie de proto-escuela). La Educación adquiere una regulación; la básica estaba llevada por el magister, le seguía una educación en lengua y clásicos de la mano del Grammaticus, y por último una educación superior, dirigida por el rhetor donde los alumnos aprendían las
artes de la oratoria y su práctica, pese a que a partir de Augusto estos artes eran innecesario para ascender en la política. El Bajo Imperio se caracteriza por el cada vez mayor intervencionismo del estado en los asuntos educativos y la creciente influencia del cristianismo.

Como colofón, Teodosio II en el fundará la Universidad de Constantinopla en el 425. El Cristianismo ya ha desbancado a la educación helenística convirtiéndose en prólogo de lo que será la Educación medieval.

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