El reino Cotio

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor…

Quien más y quien menos sabe perfectamente que así comienzan todos los episodios de una de las más emblemáticas series de cómic, Asterix. Sabemos que, pese a ser en gran medida fuente de nuestro amor por la Antigüedad, Asterix no deja de ser una invención de los geniales Goscinny y Uderzo. Sin embargo sí es verdad que Julio César no conquistó toda la Galia, pero no es que se dejase una aldea perdida en el norte sino que “olvidó” un pequeño reino en las puertas de Italia. Efectivamente, Julio César dejó tras de si un pequeño reino ligur en los Alpes, muy cerca de la actual Turín. Bien es cierto que los ligures en general eran aliados de los romanos desde hacía tiempo, de hecho el resto de Liguria prácticamente formaba parte ya de la República, pero este reino permanecía independiente, aunque no dejase de ser un reino vasallo.

La cuestión es que el rey ligur Dono mostró su apoyo incondicional a Julio César durante la conquista de la Galia. Un apoyo que César transformaría en una confirmación de ese estatus de excepcionalidad. También es verdad que, aunque era un reino en una posición estratégica, al estar en una zona montañosa, su conquista por las armas suponía más gasto que beneficio, y más si se mostraba tan servil a los intereses romanos. Sin embargo, esta actitud pro-romana se vuelve un tanto tibia durante una época de revueltas en la zona de los Alpes. Una actitud que no gustaría mucho a Augusto quien, después del año 8 a.C., retiró el título de rey al hijo del rey Dono, Marco Julio Cotio. Pese a perder el título, mantuvo el gobierno de su región como delegado de Roma, manteniendo la zona ese estatus de autonomía. Sabemos que además tuvo que albergar a unidades militares en la región, lo que muestra que pese a su autonomía, Roma prácticamente la trataba como una provincia más.

Será el emperador Claudio quien en el año 44 devolvió el título de rey a Julio Cotio (no sabemos si era el hijo de Dono o su nieto) en recompensa a el intenso papel de romanización que protagonizó. Además nos informan que amplió sus dominios, lo cual nos indica que Augusto, junto a la retirada del título, mermó de las posesiones de los Cotios. Sin embargo esto será el principio del fin del reino Cotio pues en el 64 Nerón aprovecharía la muerte de Julio Cotio para convertir el reino en una provincia romana normal. Sería prácticamente la única “conquista” de Nerón (sin contar una anexión similar en el Ponto). Acaba así este reino independiente cuya fórmula no fue una poción mágica sino aliarse con el bando ganardor, aunque como premio de consolación le quedó que aún hoy se conoce la zona del reino Cotio como los Alpes Cotios.

Arco construido en honor a Augusto por parte del rey Marco Julio Cotio

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