Evandro: El Influenciador.

Ya hemos comentado varias veces que Roma, sobre todo en época tardorrepublicana e imperial, toma muchos de las formas del mundo griego. Y es que el mundo helénico provocaba cierta admiración en Roma; era esa cultura que había generado cuerpos legales, sistemas republicanos y había educado al gran Alejandro Magno. Además, desde sus colonias al sur de Italia, el contacto entre Roma y la cultura griega había sido intenso desde el primer momento. Esta influencia se ve en el propio alfabeto latino, una evolución del griego, como pueden verse en los escritos latinos más arcaicos. Esta relación era tan evidente que los propios romanos la conocían, pero como en cualquier cultura antigua, había una necesidad de explicarla de forma mítica, que siempre queda mejor que hablar de colonias, relaciones comerciales e intereses económicos.

Surge así la figura de Evandro; rey en Arcadia, sesenta años antes de la Guerra de Troya,Euander-Pallene este monarca conduce a su pueblo hasta el Lacio, donde se asienta fundando la ciudad de Palanteo en la colina del Palatino (los escritores latinos no dudaban en señalar que el nombre de la colina es una derivación del nombre de la ciudad). Según la tradición romana, Evandro trajo bajo el brazo todos los aspectos que más influyeron a Roma: el panteón griego, el alfabeto y las leyes. De esta forma, con un solo personaje, los autores romanos podían explicar porqué Roma tenía tanto que ver con Grecia.

Es destacable que se sitúa la llegada de Evandro sesenta años antes de la Guerra de Troya, por lo que de forma implícita entendían que, cuando después de muchos años, Rómulo funda Roma, los griegos ya estaban allí, y formaran parte de los primeros años de la joven ciudad llamada a ser capital del mundo. La leyenda se extiende principalmente a finales de la República cuando la influencia griega en Roma era más que palpable y la adaptación de los mitos helénicos una costumbre generalizada. Este tipo de leyendas y viajes de delegaciones romanas a las principales ciudades griegas es algo común en el imaginario romano que, pese a saberse la dominadora del mundo, delega a los helenos la superioridad filosófica y política. Era común los viajes de estudios de los jóvenes ricos a Grecia o poner en manos de griegos la educación de los niños en casa. Sin embargo la influencia griega no siempre fue vista y muchos personajes importantes destacaron por su completa oposición a la cultura griega negándose a aprender griego, el idioma predominante en la parte oriental del Imperio.

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