La Acta Patriótica Romana

Tras los horribles atentados del 11-S toda la sociedad estadounidense se movilizó en lo PresidentialSealque vino a convertirse, en palabras de sus propios defensores, en una guerra total contra el terrorismo, tome este la forma que tome y esté el enemigo en cualquier lugar del planeta, incluido dentro de su propio territorio. Para este último apartado el Senado y la Cámara de Representantes se encontraron con un escollo; la Constitución de EEUU, y más concretamente los apartados sobre los derechos de los ciudadanos. Para, en principio de forma temporal, poder salvar este obstáculo recurrieron a una nueva ley, la llamada – en español – Acta Patriótica (Aquí más información) que estipulaba que, en caso de delitos relacionados con el terrorismo, las distintas agencias de seguridad tenían mayores poderes. Pues nada nuevo: en la República Romana ya existió una especie de Acta Patriótica, conocida como Senatus Consultum Ultimum (Último Decreto del Senado) o, con un nombre que explica mejor su motivación: Senatus Consultum de Re Publica Defendenda (Decreto del Senado en Defensa de la República) la cual ampliaba los poderes de los magistrados en caso de peligro interno para la República.

De este forma, como actualmente en EEUU, los derechos cívicos de los ciudadanos podían ser obviados por una causa mucho mayor, la defensa de la República de sus peligros internos. Para la República Romana fue una solución intermedia entre no tomar ninguna medida y la siempre desagradable tarea de nombrar un dictador que tomase las riendas de la situación. De esta forma, con un parche legislativo, los propios cónsules tomaban poderes casi-dictatoriales con los que frenar las amenazas y no romper el ritmo de la República. Pero el texto era muy corto y vago… ¿Hasta dónde llegan los poderes de los magistrados bajo la figura del Senatus Consultum? Es la misma pregunta que actualmente muchos sectores de la sociedad estadounidense se hacen: ¿dónde están los límites en los que un ciudadano – y un extranjero – pueden ser privados de sus derechos por estar bajo sospecha?

Marco Tulio Cicerón

Marco Tulio Cicerón

Uno de los que sufrió esta polémica fue, curiosamente, un cónsul famoso por sus conocimientos de leyes, Marco Tulio Cicerón, que, ante la amenaza de Catilina – quien según el propio Cicerón amenazaba con hacerse con el poder de la República de manera violenta – consiguió que el Senado decretase un Senatus Consultum, y bajo esta ley extraordinaria mandó ejecutar a varios ciudadanos acusados de conspirar contra la República. Tras este hecho, muchos senadores le acusaron de excederse en sus competencias, pues sólo la Asamblea de la Plebe podía condenar a muerte a un ciudadano romano, a lo que Cicerón argumentó en su defensa que actuaba bajo el marco del  y por el bien de la defensa de la República, y que esto le permitía saltarse el marco constitucional de la República.

Como vemos, no están exentas de
polémicas las leyes que, por decirlo de alguna forma, puentean los marcos constitucionales, aunque con esta acción se busque el bien de la patria.

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