¿Quieres ser gladiador?

Hace tiempo os ofrecimos un breve folleto para aquellos de vosotros que estabais barajando unirse a las gloriosas legiones de Roma (o si lo vuestro es la élite, en la Guardia Pretoriana). Hoy os traemos otra alternativa, un poco menos honorable, pero bastante conocida: la gladiatura. La principal ventaja es que aquí sí pueden entrar las mujeres, lo cual para muchas será vital. En principio si no creéis ser de la élite local o imperial, y además no tenéis un oficio estable, dedicarse a la lucha en la arena es una buena alternativa. Es cierto que los de arriba os tacharán de infames, pero seréis famosos y tendréis dinero, que siempre será mejor que esperar la caridad de los grandes personajes de vuestra comunidad. Por otro lado ser tachado de infame solo os limita en vuestra carrera política y, por si no habéis caído ya, en Roma eso de ascender socialmente y tener una carrera pública meteórica es prácticamente un mito.

Es cierto que entre tus compañeros abundarán más los esclavos que los libres, pero bueno, 6a00e5509ea6a1883401b8d101dd71970cuna vez firmes tu contrato con el lanista vuestras vidas se parecerán mucho. Entrenarás diariamente, comerás muy bien (mejor que el soldado desde luego) y bueno, cuando estés preparado, lucharás. Y si tienes suerte sobrevives y a seguir tu vida. Piensa que según los cálculos actuales, lucharás una media de entre 2 y 3 veces al año y solo en torno al 5% de los gladiadores morirán en la arena. Otra cosa es morir de las heridas recibidas o de que éstas hayan sido mal tratadas, pero bueno, vives en un mundo donde la muerte es normal y como se suele decir “de algo hay que morir”.

Así que entre entrenamientos, comilonas e intentar que no te maten en la arena, tu vida será plácida en cierta forma. Además cada vez que esquives la muerte en la arena, tu fama irá creciendo, por lo que tu valor subirá más y más, y tu lanista tratará de enfrentarte a novatos para que los venzas con cierta comodidad y seguir aumentando tu leyenda. En los hombres esto aumentará su virilidad y ya os podéis imaginar en qué acaba eso. Por otra parte, nadie os impide casaros legalmente, al contrario que siendo legionario, por lo que habría que apuntar esa ventaja. Esa virilidad también te dará cierto valor en el mundo de la pharmacopei; tu sangre será como un elemento muy valioso para tratar ciertas dolencias, sobre todo si es recogida cuando aún está caliente y brotando de tu cuerpo así que es posible que una de tus últimas visiones de este mundo sea el de un esclavo recogiendo tu sangre mientras exhalas tu último aliento ¿no es una bonita imagen para despedirse?

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