Un divorcio que se veía de lejos…

cayo mario

Cayo Mario, colaborador de Apuleyo Saturnino

Ya hemos mencionado en multitud de ocasiones que la deriva de la República hacia sus años finales se veía en multitud de elementos, muchos de ellos aspectos sutiles que generalmente no son destacados. En esta ocasión traemos a la palestra un nuevo aspecto que dibuja el estado de la situación en torno al cambio de siglo (siglo II – I a.C.). En aquellos años fue elegido Apuleyo Saturnino como Tribuno de la Plebe, un Apuleyo Saturnino del que ya hemos hablado en este blog. Su política de corte populista le llevó a apoyar toda clase de medidas que le ganasen el amor de la plebe. En ese momento, los embajadores de Mitridates VI del Ponto visitan Roma para negociar la paz, unas negociaciones que costó grandes cantidades de dinero… en sobornos a los senadores de Roma. La compra de políticos no era nada nuevo, pero sí dio pie a nuestro protagonista a iniciar una campaña contra miembros del Senado.

Y es
aquí donde se contempla el devenir de la República; en el cuerpo legislativo romano no se observaba como delito o infracción la aceptación de sobornos que supusieran un daño a la integridad del pueblo de Roma. Es decir, aunque el soborno del Senado por parte de los reyes extranjeros era algo común y conocido, no es hasta la llegada de Saturnino cuando se legisla para perseguir a aquellos que dañen la integridad de Roma. Bajo el nombre de Maiestas Minuta (literalmente, pequeña traición) se crea un código jurídico que articula lo que actualmente llamaríamos traición, y lo diferencia de la Alta Traición o Perduellio, más vinculada a la deserción del ejército o la creciente costumbre de marchar sobre Roma. Es curioso que Roma diferencia entre dos tipos de traiciones, la Alta que conlleva una alteración del orden jurídico de la República, y la pequeña, que supone una merma en la integridad de Roma.

Lucius_Appuleius_Saturninus

Moneda con el nombre de Saturnino.

Esta Lex Maiestas Minuta de Apuleyo Saturnino era un arma poderosa para los tribunos de la plebe y los senadores populares, ya que el concepto “daño a la integridad del Pueblo de Roma” es lo suficientemente ambiguo para englobar muchas de las prácticas comunes en la política romana. Y no es que Apuleyo Saturnino quisiera limpiar la corrupción de Roma, más que nada porque él mismo era corrupto, si no que esta medida suponía un guiño a la plebe de Roma que veía como los embajadores extranjeros compraban a los senadores en contra de los intereses de Roma y sin un reparto de beneficios. Un gesto que le haría ganar más poder en una República corrupta. Además es una muestra más del creciente divorcio en el seno de la clase política romana, un separación que ya se venía produciendo desde algo antes, y que con los años comenzará a hacerse irremediable.

One Comment

on “Un divorcio que se veía de lejos…
One Comment on “Un divorcio que se veía de lejos…
  1. Pingback: Un divorcio que se veía de lejos... | LVDVS CHIRONIS 3.0 | Scoop.it

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *