Un poco sobre Minerva

Aprovechando que estamos inmersos en la Quinquatria, las grandes fiestas en honor a la diosa Minerva, en La RomaPedia queremos acercar un poco más la imagen de esta diosa. Lo cierto es que, de la Minerva que nos ha llegado, poco es original de los romanos, que tomaron prácticamente toda su mitología del Mundo Griego en una asimilación a la diosa helénica Atenea. Aún así, que perteneciera a la triada capitolina ya nos habla de la importancia de esta divinidad ya desde el principio en Roma, posiblemente asimilada de la triada principal del mundo etrusco formada por Tinia, Uni y Menrva. Y es, según nos dicen los filólogos, de esta última divinidad, Menrva, de donde puede provenir el nombre de nuestra Minerva. De hecho, prácticamente todas las atribuciones de Menrva y Minerva son las mismas.

ADIPompeii-27527-3Ahora enfoquemos nuestra atención en Minerva. La historia de esta divinidad, como cualquier historia mitológica que se precie, no está exenta de melodrama. La primera pareja de Júpiter, una titánide llamada Metis, representación de la prudencia, le vaticinó que tendría un hijo y una hija que dominarían el mundo. Ante la amenaza a su poder, Júpiter decide acabar con su pareja de la forma más romántica que entiende: devorándola. Tras la comilona, a Júpiter le empezó a doler la cabeza, tanto que buscó la ayuda de Vulcano, quien, aplicando el método tradicional de abrir la cabeza de su divino paciente, consiguió liberar a Minerva, causante del dolor de cabeza de Júpiter. Y no nos extraña que provocara ese dolor, pues la recién nacida apareció ya adulta y armada. Tal era su desarrollo que nada más nacer, se lanzó a ayudar a su padre en la guerra contra los titanes.

Es Minerva la patrona de los artesanos y es por esa razón que son éstos los principales promotores de celebrar la festividad de la Quinquatria. Además tiene, como su nacimiento hace entender, una vertiente bélica destacada, aunque sólo en la ciudad de Roma este aspecto es venerado. Y no olvidemos que para los romanos, el dios de la guerra es Marte, y Minerva, en todo caso, sería como la segunda mejor en eso, pero no le haría jamás sombra.

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