Vuela Rex, Vuela

Ya estuvimos hablando del Rex Sacrorum; un sacerdocio nacido de la necesidad de los romanos por mantener ciertos ritos que hasta el momento eran potestad del rey. Ritos muy concretos que, por vicisitudes que no entendemos actualmente, no pudieron ser delegadas en los sacerdocios ya existentes o que ganaron mucho poder como es el Pontifex Maximus. Hoy hablaremos de uno de estos ritos, el Regifugium.

El Regifugium, literalmente el vuelo del rey, es una festividad que según la tradición conmemora la expulsión de Tarquinio el Soberbio, último rey de Roma, de la ciudad. No 7parece existir unanimidad en la fecha – como siempre cuando tratamos de hechos del pasado de los romanos – pero puede ser o el 24 de febrero o el 24 mayo – según nos guiemos por algunos autores u otros. Sin embargo lo llamativo de la festividad era su procedimiento; según nos aparece en las fuentes, el Rex Sacrorum debía trasladarse hasta los comicios – corazón de la República – para realizar unos ritos religiosos. Hasta aquí nada fuera de lo común; recordemos que la separación entre el mundo religioso y político en la antigüedad era imposible. Lo llamativo era cómo terminaba.

Una vez el Rex Sacrorum había finalizado su trabajo debía correr lo más que pudiese fuera de los Comicios. Y cuando decimos lo más que pudiese no es un decir, sino a una necesidad imperiosa de escapar de un lugar – los Comicios – donde estaba completamente vetado su presencia. Que el Rex Sacrorum permaneciese en aquella zona suponía una ofensa tanto para los dioses – una vez satisfechos previamente – como para el pueblo que esperaba expectante a ver si, por casualidad, el sacerdote se hacía el remolón y le podía dar un “golpecillo” para espabilarlo. De esta forma simbólica los romanos conmemoraban la expulsión de la ciudad a la vez que se curaban en salud ante la necesidad de realizar esos ritos que solo el Rex Sacrorum podía realizar.

Sin duda ser Rex Sacrorum era un puesto poco codiciado; no solo te lastraba la carrera política y tenía multitud de normas que dificultaban el día a día, sino que además te podían pegar por hacer tu trabajo. Por eso, Rex Sacrorum, corre… o vuela lejos del Foro.

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